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Historia del Bernes de la Montaña en los Alpes suizos

Historia del Bernes de la Montaña en los Alpes suizos

Historia del Bernes de la Montaña en los Alpes suizos

La historia del Bernes de la Montaña se remonta más de 2,000 años, entrelazada con la vida agrícola de los Alpes suizos. Este perro no fue creado en un laboratorio ni diseñado por un club de raza: evolucionó naturalmente durante siglos como compañero de trabajo indispensable para los granjeros del cantón de Berna.

Ancestros romanos en los Alpes

La teoría más aceptada sobre el origen del Bernes es que sus ancestros llegaron a Suiza con las legiones romanas alrededor del año 100 a.C. Los romanos utilizaban perros de tipo molosoide como animales de guerra, guardia y tracción. Cuando las legiones se asentaron en la región de Helvetia (actual Suiza), sus mastines se cruzaron con perros de pastoreo locales, dando origen gradualmente a las cuatro razas de montaña suizas.

Evidencias arqueológicas encontradas en Vindonissa (actual Windisch, cantón de Argovia) incluyen huesos de perros grandes tipo molosoide que datan del siglo I d.C., consistentes con esta teoría.

El perro de granja bernés: siglos de trabajo

Durante la Edad Media y hasta principios del siglo XX, el Bernes fue el perro de todo hacer en las granjas del cantón de Berna. Sus funciones incluían:

  • Perro de tracción: Tiraba de carros cargados con leche, queso y productos agrícolas desde las granjas de montaña hasta los mercados de los valles. Un Bernes podía arrastrar cargas de hasta 45-50 kg por caminos de montaña.
  • Perro guardián: Protegía la granja, el ganado y la familia de intrusos y depredadores.
  • Perro pastor: Ayudaba a conducir el ganado bovino entre los pastos de verano (alpages) y los establos de invierno.
  • Compañero de familia: Dormía junto a la estufa y cuidaba a los niños mientras los adultos trabajaban.
Bernes de la Montaña evocando su historia en los Alpes suizos
Durante siglos, el Bernes fue el compañero inseparable de los granjeros en el cantón de Berna

Al borde de la extinción (1850-1900)

La revolución industrial del siglo XIX casi extinguió al Bernes. Los carros de tracción animal fueron reemplazados por vehículos motorizados y ferrocarriles. Los granjeros ya no necesitaban perros de trabajo grandes y costosos de mantener. La raza, sin estandarizar ni protegida por ningún club, se mezcló con otras razas y su población pura disminuyó drásticamente.

El rescate: Albert Heim y Franz Schertenleib

En 1892, el posadero Franz Schertenleib de Burgdorf comenzó a buscar los últimos ejemplares puros en la región de Dürrbach, cerca de Riggisberg. Encontró algunos perros que mantenían las características típicas y empezó a criarlos selectivamente.

En 1902, Schertenleib presentó sus perros en una exposición canina en Berna. El profesor Albert Heim, geólogo y cinólogo de renombre, quedó fascinado y se convirtió en el principal promotor de la raza. Heim fue quien le dio el nombre "Berner Sennenhund" (perro del senner bernés) y lo diferenció de las otras tres razas suizas de montaña.

Fundación del club y estándar

En 1907 se fundó el Schweizerische Dürrbach-Klub, el primer club de la raza, renombrado posteriormente como Schweizerischer Klub für Berner Sennenhunde. El primer estándar oficial fue redactado ese mismo año, describiendo las características que debían preservarse: el pelaje largo tricolor, el tamaño grande, el temperamento dócil y la versatilidad de trabajo.

Expansión internacional

  • 1926: Un granjero de Kansas importó los primeros Bernes a Estados Unidos
  • 1937: El AKC (American Kennel Club) reconoció oficialmente la raza
  • 1968: Se fundó el Bernese Mountain Dog Club of America (BMDCA)
  • 1980-2000: La raza se expandió a Latinoamérica, con los primeros criaderos serios en Argentina, México y Chile
  • 2000-presente: Crecimiento sostenido en Colombia, Perú, Ecuador y Centroamérica
Dato histórico: El nombre "Sennenhund" viene de "Senn" o "Senner", el nombre tradicional para los pastores y queseros alpinos que producían el famoso queso Emmental y Gruyère en las montañas bernesas.

La historia del Bernes de la Montaña es una historia de resiliencia: una raza que sobrevivió siglos de trabajo duro, escapó de la extinción por un hilo, y se reinventó como uno de los perros de familia más queridos del mundo. Cada Bernes que ves hoy lleva en su ADN la herencia de aquellos perros de granja del cantón de Berna.

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